Artrosis de rodilla: Recupera tu movilidad y vive sin dolor articular
La artrosis de rodilla (gonartrosis) es el desgaste progresivo del cartílago que amortigua la unión de los huesos en la articulación.
Entendiendo el desgaste: ¿Por qué duelen tus rodillas?
A diferencia de la artritis (inflamación), la artrosis es un proceso degenerativo mecánico.
Envejecimiento: Es la causa principal, ya que la capacidad de regeneración del cartílago disminuye con los años.
Sobrepeso: Cada kilo extra multiplica la presión sobre tus rodillas, acelerando el desgaste del compartimento interno.
Lesiones previas: Antiguas roturas de menisco o ligamentos pueden alterar la biomecánica y causar artrosis prematura.
Genética y uso excesivo: Factores hereditarios o profesiones que requieren estar de rodillas mucho tiempo influyen directamente.
"La artrosis no es una discapacidad inevitable de la vejez.
Con un enfoque preventivo basado en el fortalecimiento del cuádriceps y el control metabólico, podemos ralentizar el proceso y evitar el quirófano durante décadas." — Dr. Marc Alarcón, Traumatólogo Deportivo.
Síntomas y opciones de tratamiento
Detectar la artrosis a tiempo es vital para mantener una vida activa.
Rigidez matutina: Dificultad para mover la rodilla al despertar que mejora a los 30 minutos.
Crujidos (crepitación): Sensación de roce o chasquidos al flexionar la articulación.
Tratamientos no invasivos: Fisioterapia, uso de ácido hialurónico (infiltraciones) y suplementación con colágeno.
Cambios de hábito: El ejercicio de bajo impacto (natación o bicicleta) es la medicina más efectiva para nutrir el cartílago.
.jpeg)